viernes, 18 de noviembre de 2011

Dios y nuestra vida

¿Qué debo hacer con mi vida? ¿Cuál es el propósito para mi vida? ¿A donde debo ir?


La respuesta es que debemos ir a Dios. Debemos buscarlo a él e ir a Jesucristo, así nuestra vida tendrá sentido, solo por él. Arrepiéntete y cree en Jesucristo, salva tu vida.








Dios y el pecador

Muchos dicen: " No tengo esperanza, Dios nunca me aceptará. He sido tan malo contra los demás y contra Dios que nunca podre hacer las pases con Él."






Dios y Su ira

¿Dios se enfurece? ¿Dios tiene ira?



Dios y el verdadero cristiano

¿Cómo se que Dios me conoce? ¿Cómo se que soy un verdadero cristiano?


Dios y su voluntad para el hombre

Muchos dicen: "Yo se que Dios tiene un propósito y una voluntad para todos en la tierra". Esto es cierto, pero se quedan ahí. Entonces la pregunta es: ¿Cuál es la voluntad de Dios para mi vida?

La respuesta a esto es: La voluntad de Dios para tí es que seas salvo a través de su Hijo Jesucristo. La voluntad de Dios no es que tengas mucho dinero, o que nunca estes enfermo, o que tengas el mejor trabajo de todos. Si es cierto que Dios quiere tu bienestar, pero de nada sirve tener todo el bienestar en esta tierra y perder nuestra alma.

La Escritura dice:" Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero. Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero." (Jn 6:39-40)  Vemos que su voluntad es que creamos en su Hijo, que seamos salvos y tengamos vida eterna. Dios quiere lo mejor para los hombres, el tiene planes maravillosos para las personas, pero nosotros preferimos cosas vanas y tontas de esta tierra. Su amor es tan grande, que es inescrutable e imcomprensible. Pero si no vienes a su Hijo no sera su amor sino su ira.

Así que volvamonos todos a Dios, arrepintamonos de nuestros pecados y clamemos por su salvación que él esta tan dispuesto a dar a todos los que se le acercan sinceramente. Tú seas quien seas, no importa lo que hayas hecho si vienes a Jesucristo Dios te aceptará y te mostrara quien es él. Busquemolo a él y no solamente sus bendiciones. Seamos obedientes y cumplamos su buena y perfecta voluntad.


 

Dios y la Verdad absoluta

Muchos dicen: "Yo creo que hay un Dios, o algún ser superior, o talvés es una fuerza que controla todo. Bueno en realidad nadie puede saberlo, no existe una verdad absoluta, todo es muy subjetivo. Por mi parte acepto y respeto el punto de vista de todos."

La respuesta concreta a esta expresión es: Si existe una verdad absoluta, la cual es objetiva y esta fuera de nosotros, fuera del hombre. Esta verdad absoluta es Dios revelado en su Hijo Jesucristo.
"Yo soy el camino, la verdad, y la vida. Nadie viene al Padre sino por mi" (Jn 14:6), dijo Jesús.

En el mundo posmoderno que vivimos las personas tienen la tendencia de aceptar  multiples afirmaciones y supuestas verdades que existen de diferentes pates del mundo, asegurando que todos tienen la verdad. Sin embargo esta concepciíon es imposible, puesto que cuando existe una verdad, existe también una falsedad. Asi que cuando la verdad objetiva ya esta establecida fuera de nosotros, cualquier cosa que difiera o contradiga esa verdad tiene que ser una mentira, una falsedad.

La Biblia es objetiva, es decir, es una verdad fuera de nosotros. Es inspirada por Dios y por tanto es considerada su palabra. 

Alguien dice: "No creo eso, la Biblia fue escrita por simples hombres". Eso es cierto pero olvidas una parte:"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra." (2Tim 3:16-17)
Antes de seguir criticandola sin saber nada, deberías leerla y comprobar si de verdad fue escrita por simple Hombres, o si tambien fue inspirada por Dios. No es un simple libro, no es una idea más, es la Verdad absoluta del Dios verdadeo

Este tema es mucho mas amplio pero este es un inicio. Mira este video que ilustra la expresión del principio:






jueves, 17 de noviembre de 2011

Dios y el yo


Muchos dicen: " Yo soy un hijo de Dios, y Él siempre cuida de mí.". Pero ellos mismos se olvidan cuidar de Dios.

La respuesta a esta expresión es: Muchos ven a Dios como alguien que puede ayudarlos a salir de problemas, a darles muchas bendiciones y sustentarlos siempre; pero no se dan cuenta de que están usando a Dios para su propio y egoísta beneficio personal. Están enfocados en el yo, mas no enfocados en Dios.

Muchos claman abiertamente que tienen una relación con Dios, o afirman que ya lo conocen. Pero nunca lo tienen en cuenta, nunca lo buscan, no leen la Biblia para saber su voluntad, no van a la Iglesia para tener comunión con él. Sino que toman a Dios como algo mas en su vida con poco valor; por el contrario lo que mas tiene valor en sus vidas son ellos mismos, lo mas importante para ellos es "el yo".

Estas personas deben darse cuenta que no están con Dios ni Dios con ellos, y deben empezar a buscarlo de verdad, dejando "el yo" a un lado.

Tenemos el ejemplo del apóstol Pablo, quien estaba enfocado en Cristo y todas las cosas que antes valoraba y en las cuales se jactaba ahora las tiene por basura, para pasar a conocer a Cristo: "Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;" (Flp 7:9)

No es que debamos dejar de preocuparnos por nuestras necesidades básicas, y por un bienestar físico; sino que mientras buscamos a Dios y estamos enfocados en él estas cosas pasaran a un nivel menor y "el yo " estará olvidado. Nuestro enfoque primordial debe ser Dios, pero no nuestras cosas ni yo mismo.