¿Si Dios es bueno por qué existe el infierno, y por qué hay gente que va allí?
La respuesta concreta es: Dios en su justicia demanda castigo y muerte por el pecado. Y este castigo eterno es en el infierno para aquellos pecadores que no se arrepienten ni creen en Jesucristo. El hecho de que el infierno exista no suprime la bondad de Dios, sino que exalta su aborrecimiento a la maldad.
La respuesta concreta es: Dios en su justicia demanda castigo y muerte por el pecado. Y este castigo eterno es en el infierno para aquellos pecadores que no se arrepienten ni creen en Jesucristo. El hecho de que el infierno exista no suprime la bondad de Dios, sino que exalta su aborrecimiento a la maldad.
Muchos no ven la compatibilidad de un Dios bueno con un infierno eterno. Esto se debe a que no tienen una visión completa del carácter y de los atributos de Dios. El evangelio lo explica de la siguiente forma: Dios es justo y santo, y por esto aborrece el pecado y condena al hombre pecador a pagar el castigo en el infierno; pero Dios también es amor y bondad, y por esto decidió enviar a su Hijo Jesucristo a morir en la cruz, para pagar el precio del castigo por nosotros. Pero como pecadores debemos arrepentirnos de nuestros pecados y creer en Jesucristo como Señor y Salvador. Y así ya no iremos al infierno, y por tanto la ira de Dios dejara de estar sobre nosotros (Jn 3:36)
La Escritura dice con palabras de Jesús: "Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed." (Lc 12:5) Claramente dice que Dios es quien hecha en el infierno, pero por el otro lado dice: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna." (Jn 3:16). Vemos entonces la severidad e ira de Dios en el infierno pero vemos su amor y bondad en Jesucristo.
" Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado." (Rom 11:22)
De esta manera no debemos temer al infierno, sino a Dios quien es el que puede enviarnos allí. Y esto debe llevarnos a la necesidad de buscar una salvación, la cual Dios ha provisto en Jesucristo. Pero también debemos procurar conocerle cada vez mas para entender correctamente las verdades que nos plantea la Biblia.
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