jueves, 17 de noviembre de 2011

Dios y el yo


Muchos dicen: " Yo soy un hijo de Dios, y Él siempre cuida de mí.". Pero ellos mismos se olvidan cuidar de Dios.

La respuesta a esta expresión es: Muchos ven a Dios como alguien que puede ayudarlos a salir de problemas, a darles muchas bendiciones y sustentarlos siempre; pero no se dan cuenta de que están usando a Dios para su propio y egoísta beneficio personal. Están enfocados en el yo, mas no enfocados en Dios.

Muchos claman abiertamente que tienen una relación con Dios, o afirman que ya lo conocen. Pero nunca lo tienen en cuenta, nunca lo buscan, no leen la Biblia para saber su voluntad, no van a la Iglesia para tener comunión con él. Sino que toman a Dios como algo mas en su vida con poco valor; por el contrario lo que mas tiene valor en sus vidas son ellos mismos, lo mas importante para ellos es "el yo".

Estas personas deben darse cuenta que no están con Dios ni Dios con ellos, y deben empezar a buscarlo de verdad, dejando "el yo" a un lado.

Tenemos el ejemplo del apóstol Pablo, quien estaba enfocado en Cristo y todas las cosas que antes valoraba y en las cuales se jactaba ahora las tiene por basura, para pasar a conocer a Cristo: "Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;" (Flp 7:9)

No es que debamos dejar de preocuparnos por nuestras necesidades básicas, y por un bienestar físico; sino que mientras buscamos a Dios y estamos enfocados en él estas cosas pasaran a un nivel menor y "el yo " estará olvidado. Nuestro enfoque primordial debe ser Dios, pero no nuestras cosas ni yo mismo.



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